Leída los Muertimer puedo decir, «qué bonito es este gremio»
Sin nada que ver el tipo y para quién va orientada la lectura de esta trilogía, aunque sí tiente tintes para público infantil, ganó el premio ACBD, Asociación de Críticos y Periodistas de Cómic de Francia al mejor cómic infantil, llegando a estar nominada a los Premios Eisner, no le resta absolutamente nada a la obra, ya que te absorbe con su ritmo narrativo.

Ya en la primera página intuimos que uno de nuestros protagonistas no se porta demasiado bien en clase, ya que se encuentra castigado en el pasillo. Céline y Colin Mortimer son dos hermanos que van juntos a todos lados, incluida la clase de su escuela, apoyándose mutuamente en todo, sobre todo en el acoso que sufren de algunos compañeros, en parte debido a que sus padres trabajan en las pompas fúnebres al lado del cementerio, dando motivos de burla e insultos, también es lo que da pie al juego de palabras del título. Por otro lado, sufren las regañinas de sus padres, unos por ser dos hermanos inquietos y con ganas de disfrutar su tiempo y otros por no tener ese mismo tiempo y estar demasiado ocupados en su trabajo.
Después de un altercado desagradable en clase, la típica pelea que se va de las manos, son castigados por sus padres a limpiar el cementerio, ya que ellos estarán ocupados en un entierro. Aquí podemos intuir un rasgo del mensaje que nos pretende dar la autora y del porqué de alguna problemática familiar.
El único apoyo que tienen es de «Pichón«, el trabajador y cuidador del cementerio, dibujante en sus ratos libres, enciende la mecha de su imaginación contándoles historias de miedo basadas en personas enterradas allí, mezclando zombis y vampiros a partes iguales.
Aprovechando esa limpieza de tumbas, una marca extraña y mucha imaginación, Céline y Colin descubrirán un secreto que solo tenía cabida en su imaginación, jugando a detectives encontrarán esa marca extraña en forma de V en otras tumbas, despertando su curiosidad y su ya desbordada fantasía. Sintiendo que algo raro pasa en el ambiente, sus padres vuelven a estar «raros» y su querido amigo está muy enfadado, llegando a irse de su lado, seguirán su laboriosa investigación, llegando a recrear un mapa de situación y colocación del símbolo, encontrando la pista definitiva.
Surgirá un ligero problema, ya que ese descubrimiento les va a llevar a algo más interesante y con visos de traerles más de un quebradero de cabeza. Con unas páginas finales sublimes, donde se podría ver reflejada algunas de las mejores obras de suspense, nos deja con ansia de saber por dónde va a ir orientado el siguiente álbum.



AUTORES
Como autora completa tenemos a Léa Mazé, con un guion sugerente, guiando al lector, durante todo el álbum, por todos los conflictos, pasiones y vivencias de ambos protagonistas, atrapando y metiendo directamente en la aventura, guiando hacia ese desenlace de lo más inesperado.
Con un dibujo mezcla de claros, donde los protagonistas están enfrascados y disfrutando de las cosas que les hace felices, u oscuros y emborronados, cuando la historia se vuelve tensa, ya sea por los conflictos en clase, con sus padres o por cuando la trama se va volviendo más emocionante. Con una narrativa resolutiva, que va aportando lo necesario para mantener esa intriga, manejando muy bien el timing en todos esos momentos en los que se ven envueltos los personajes.
EDICIÓN
Edita Astiberri Ediciones en formato álbum europeo 22x29cms, tapas cartoné a color, con 72pgs y con un precio de 18€.
[…] esa gran sorpresa final que nos dejó el primer álbum, este segundo abre con los hermanos Mortimer, Céline y Colin, todavía sorprendidos por ese […]