PERIPLO POR UN SALÓN
El festival del cómic barcelonés tuvo lugar los días 5 al 7 de abril de 2019, un año en el que hubo pocos cambios generales, pero sí algunos particulares, siendo el más destacable el de la denominación del salón, para la que se abandonó la coletilla de “salón del cómic”, la denominación se simplifica, y así, de llamarse “xx Salón del Cómic de Barcelona”, pasa a ser “xx Cómic Barcelona”. Otro cambio significativo fue el estético del cartel, que ha vivido siempre de imágenes y personajes icónicos del tebeo, y que fue realizado en esta ocasión por la autora Ana Galvañ, dando forma a un póster con una imagen menos común pero igual de contundente.

Fue muy interesante comprobar cómo el festival se volcó con los más pequeños. Se mantuvo la actividad Comic Kids, un área pedagógica que sigue siendo algo necesario para intentar atraer neolectores a este mundillo. Hubo también actividades y talleres para escuelas, la octava convocatoria del concurso escolar Cómic Barcelona y la jornada teórica «El cómic, una herramienta pedagógica», organizada por el Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya.
Hubo además una convocatoria de jornadas para los profesionales del ramo editorial y los creadores, de nuevo comenzando: las I Jornadas Profesionales, iniciativa organizada por el Colectivo de Autoras de Cómic, Escola Joso y Ficomic, en la que se trataron asuntos como la edición e impresión de los tebeos, los derechos de autor, los contratos y cómo presentar proyectos a las editoriales y otros aspectos de la profesión.
Las exposiciones, bien montadas y diversas, dedicadas a nuevos valores (Concurso de Nou Barris, Carnet Jove, concurso escolar Comic Barcelona, la de Ana Penyas, que era en ese momento autora revelación y Premio Nacional, único caso en la historia), con un buen equilibrio entre cómic clásico y de vanguardia en el resto (Spirou, Laura Pérez Vernetti, Escola Joso, Stan Lee, Cómic y Rock, etc.).
El plantel de autores invitados internacionales fue muy atractivo y entre los nacionales hubo nueve mujeres y veintidós hombres. Desde Tebeosfera quisimos enfocar el grueso de la crónica volcándonos en los autores, y por eso os dejo el trabajo realizado a autores de gran talla profesional.

El día 5 de abril comenzamos a primera hora con Matteo Scalera, un autor de origen italiano que se dio a conocer al ser contratado por Image Comics (Hyperkinetic, Dynamo 5 o PopGun), lo que llamó la atención de los editores de Marvel (lo sedujeron para series como Masacre, Daredevil o Vengadores Secretos), pero su gran éxito ha sido sin duda su trabajo en la colección de Image Ciencia Oscura.
Tebeosfera. Matteo, ¿cómo fueron sus inicios en la industria del cómic?, ¿comenzó en Italia?
Matteo Scalera. No. Entré directamente en el mercado americano… Comencé haciendo webcomics en 2006; desde Estados Unidos vieron mi trabajo, les gustó, y contactaron directamente conmigo.
T. ¿Y cómo es trabajar en el mercado americano?
M. S. Ilusionante. Siempre quise trabajar para ese mercado, y fue un sueño hecho realidad.
T. Ha trabajado en series de Image y de Marvel. ¿Qué diferencias ha notado entre ambas editoriales?
M. S. Trabajar con Marvel Comics fue un orgullo y un honor; trabajar para una de las mayores empresas de la industria es un sueño, poder dibujar personajes que leía de pequeño motiva y emociona. Aunque no llegué a tener algo regular y tampoco pude desarrollar más mi trabajo, ya que tienen unos marcos muy delimitados, como empresa que son. En Image Comics pude desarrollar más mi arte, por ejemplo, con Jordan, en Dead Body Road, comencé a desarrollar otro diseño de página y otra forma y estilo de trabajo. Allí puedo adaptar mi estilo de dibujo a las necesidades de los guionistas o a lo que necesite la editorial.

T. En Image los autores son, en la mayoría de los casos, propietarios de sus obras, ¿esto hace que trabaje mejor? [risas].
M. S. Bueno, consigue que te impliques más en la obra y des mucho más de ti sabiendo que es parte directa de tu organismo… También, podemos trabajar libremente como queramos y sobre lo que queramos, nos dan libertad total, aunque siempre está el editor para mantener cierto criterio [risas].
T. ¿No tiene una espinita por no haber podido trabajar para el mercado italiano?
M. S. Bueno, ya tengo algo editado allí, en el especial Dylan Dog Color Fest hice una historia corta. Para trabajar en Bonelli se necesitan unos parámetros muy específicos, sobre todo por el tipo de paginación que tienen implantado. Te contaré algo, colaboré con Jovanotti para una portada de uno de sus discos, eso también cuenta, ¿no? [risas].

T. Para finalizar, para DC solo tiene un especial de Batman, ¿le gustaría poder volver a trabajar con ellos?
M. S. Sí, Batman es uno de mis personajes favoritos y me gustaría poder realizar algo más extenso.
T. Gracias, un placer.
M. S. A vosotros.
Continuando con nuestro programa de entrevistas, nos encontramos con los autores de la industria vecina, la franco-belga, David Tako y Jérôme Hamon, autores franceses, ambos enamorados de la cultura japonesa, que han colaborado en la obra Green Class, aquí traducida por LetraBlanka Editorial.

Tebeosfera. Pregunta obligada: ¿cómo llegaron a esto de los tebeos?
Jérôme Hamon. Comencé de pequeño con cualquier título que cayese en mis manos, daba igual el título que fuese, era una pasión, aunque los abandoné a la edad de catorce, ya que era adulto y eso eran cosas para niños [risas].
David Tako. También comencé de muy pequeño y también los abandoné por la misma razón.
T. Amando este medio, Jérôme, ¿cómo es que trabajó como analista financiero, y cómo se planteó hacer cómic?
J. H. Obligaciones y necesidades de la vida, pero ya tenía en mente recuperar el tiempo perdido en la bande dessinée. Comencé leyendo libros de cine, muchos, empapándome del tipo de narrativa, dado que la estructura narrativa entre cine y cómic son muy similares, aunque después el desarrollo va por diferentes vertientes.
T. David, usted mantuvo contacto con sus aficiones de infancia, dado que trabajó en animación y videojuegos.
D. T. Sí, supongo que fue una manera de querer volver a esa afición.
T. ¿Y cómo llegó su unión artística?
D. T. Jérôme ha sido el artífice de mi retorno al cómic: me preguntó si quería hacer una historia corta en Marsupilami y tratar de hacer una obra completa juntos.
J. H. Yo ya tenía mi bagaje como autor, y al surgirme la idea de Green Class, pensé en David.
T. En esta obra se intuye un mensaje pro naturaleza y algo de crítica al rumbo que lleva la humanidad, ¿es intencionado?
J. H. Algo de mensaje sí queríamos transmitir, pero de modo velado; preferimos que el lector sea quien interprete el desarrollo y sea él mismo el que saque sus conclusiones.
T. También introducen el lado positivo: amistad, lealtad, compañerismo…
D. T. No iba a ser todo malo [risas]. Todo eso es el hilo conductor de la obra, los protagonistas no es que lo pasen demasiado bien, y la necesidad les hace fuertes.

T. ¿Por qué desarrollar la obra fuera de Europa?
J. H. Queremos que el lector no relacione las situaciones con lugares que él conoce, eso hace que pueda salirse de la obra. Al hacerlo en un ambiente distinto, intentamos que mantenga su atención en lo que lee y su imaginación en inventarse los lugares, así no hay distracciones.
T. ¿Hay algo de ustedes en los personajes?
D. T. No, pero sí de las personas de nuestro entorno. Queríamos que fuese algo íntimo, y hemos adaptado la influencia de ellos para desarrollar todas las facetas de los personajes y crear diferentes identidades.
J. H. Y que luego el lector se pueda ver reflejado con alguno de los personajes, ya que hemos intentado que cada uno tenga su identidad propia y sean influyentes cada uno en su faceta.
T. Urasawa es una influencia en su arte, ¿temen que haya comparaciones?
D. T. Ojalá [risas]. Urasawa ha sido una grandísima referencia. Adaptar mis lápices a ese estilo de dibujo no fue algo buscado, pero sí que fui influenciado. Me encanta la narrativa japonesa, y Monster es un referente.
J. H. Urusawa es un maestro, y como dice David, Monster ha sido una grandísima influencia.
T. En este mercado tan complicado, ¿cómo han planteado esta obra?
J. H. Sí, es cierto que es un mercado difícil, pero con ilusión y ganas, se puede con todo.
D. T. Muy difícil pero muy comprometido. Desarrollaremos la historia en cuatro tomos.
T. ¿Qué les parece la edición española de LetraBlanka?
D. T. De las más bonitas junto con la francesa.
T. Muchas gracias por su tiempo.
D. T. / J. H. A vosotros.
Para terminar bien y a lo grande el primer día, asistimos a uno de los sueños de cualquier aficionado a este gremio de creadores: poder entrevistar al grandísimo Milo Manara, que no necesita presentación, ya que su arte es apreciado desde su primera obra (Genius, 1968). En estos últimos años hemos disfrutado sus trabajos sobre figuras del pasado, como Los Borgia o Caravaggio:

Tebeosfera. Preguntarle sobre su trayectoria creo que ya no es de recibo, pero sí me gustaría saber cómo ha adaptado su forma de trabajar a las nuevas tecnologías.
Milo Manara. La verdad que sigo trabajando con mi estilo, aunque en Caravaggio he introducido el color por computadora porque quería dotar a la obra de la paleta de colores originales utilizados por el propio Caravaggio en sus obras y vi que era necesario.
También quise adaptar el método de trabajo artístico. Ya lo tuve que adaptar cuando trabajé en las dos obras con Fellini, intentándolo hacer más cinematográfico.
T. Es conocida tanto la amistad como la influencia que ejerció Hugo Pratt sobre usted, ¿hubo algún referente más?
M. M. Artísticamente, Botticelli fue una gran influencia, ya no en lo artístico sino también en el método de trabajo. Moebius también lo fue, su combinación de colores es de genio. Pero para mí el gran maestro y referente será Pratt, su manera de afrontar las historias, con ese estilo de dibujo y narrativa, añadido al espíritu con el que dotaba a sus obras, me marcó de por vida. Añadiendo el gran impulso que dio mundialmente al cómic.
T. En su dilatada trayectoria, siendo más reconocido por sus trabajos eróticos, ha sabido adaptarse a las épocas y ha tocado cuestiones culturales y sociales…
M. M. Así es, siempre he procurado estar al día de lo que ocurre a mi alrededor, y si es un añadido más para poder introducirlo en mis relatos, ayuda a que al menos se quede en la memoria. Aparte de que siempre me ha gustado jugar con los claroscuros que todos tenemos dentro, la dualidad humana de poder ser lo mejor y lo peor es algo que me fascina, y siempre juego con ello en mis personajes. Y sobre lo que comentas de mi reconocimiento de mis trabajos en el cómic erótico, para mí siempre será una bendición poder dibujar a la mujer, pero que se me encasille en ese género ha llegado a molestarme.

T. ¿Gracias a eso llegó a trabajar para Marvel Comics?
M. M. Bueno, creo que casualidad no fue [risas]. Me llegó un correo diciendo que en Marvel Comics estaban interesados en hacer un número junto con Chris Claremont, en el que casualmente eran todo mujeres [risas]. Pensé: ¿por qué no? Para ser autor de cómics hay que hacer superhéroes, si no parece que no cuenta… [risas]. La verdad que trabajar con Claremont fue eso, trabajo, quedé más satisfecho en el relato que hice junto a Neil Gaiman para Sandman.
T. Sé que es una pregunta difícil, pero ¿con cuál de sus obras se siente más satisfecho?…
M. M. Pues sí es algo difícil, podría ser Verano indio, con el maestro Pratt, o las obras con Fellini. De lo que sí estoy más orgulloso es de mis relatos de Giuseppe Bergman. Fíjate mi sorpresa cuando un año, viajando por África, vi unos carteles donde había unos libros prohibidos, y ahí estaba mi cómic. No tuve más remedio que cogerlo y guardármelo de recuerdo [risas], de hecho, aún lo conservo.
T. Y para acabar, y a modo de cotilleo, ¿alguna anécdota referente a su agitada agenda?
M. M. Demasiadas [risas]. Mira, hay una curiosa: viniendo a España con Pratt, bajábamos a algún festival o alguna convención que no recuerdo, lo que sí será difícil de olvidar es la paliza que me dio, aparte de utilizarme como chófer, Hugo no tenía carnet de conducir, me obligaba a pararme en sitios para degustar todo tipo de comidas. Le encantaba probar todos los manjares de los diferentes lugares que visitábamos [risas].
T. Muchas gracias por su tiempo, maestro.
M. M. A vosotros.
Acabamos el día con una grata sorpresa: sin haber concertado nada, a media tarde nos acercamos al stand de Planeta Cómic para ver si sería posible realizar alguna entrevista añadida, consiguiendo apuntar en la agenda dos autores más para el día siguiente… Que continuará en la segunda parte.