Superhéroes, corporaciones y política, una mezcla que nunca sale bien



Estamos en 2009, Londres, conocemos a Max y Kirsty, discutiendo el porqué cada uno trabaja defendiendo intereses completamente opuestos, uno comienza ese mismo día en las oficinas de los Olímpicos, grupo de superhéroes odiados y queridos a partes iguales, la otra en las oficinas de un editor de cómics, que a su vez es el héroe conocido como Bulldog. Mientras nos ponemos al día de varios sucesos ocurridos en el pasado, por culpa, o gracias, a la actuación de los supuestos héroes.
Max trata de sobrevivir apaciguando los ánimos entre Virtuoso y Atenea para que no acaben matándose el uno a la otra, por otro lado, el ministro Britton, padre de Kirsty, traza un plan en la sombra para hundir todo lo relacionado con los Olímpicos, aunque sea haciendo pactos con el famoso villano Príncipe Payaso.
Comenzando las argucias, y dándonos pinceladas de los orígenes tanto de héroes como villanos, descubrimos que todos tienen algo que ocultar, todos buscan su interés y ninguno dudará en poner en práctica su poder para salirse con la suya.
Entre locura, desesperación, asesinatos y confesiones, finalmente quedará todo aclarado entre el próximo grupo de héroes y sus nuevos miembros, pero decidirán que para solucionar sus problemas, no hay mejor lugar que el bar Capa y Capucha, bebiendo algunas copas y diciéndose todo a la cara… ¿¡Qué puede salir mal!?



OPINIÓN
A los guiones Stephen Jewell, con poco más guionizado, como algún número en las revista 2000A.D, nos trae un guion cargado de ironía, mensajes y entretenimiento puro y duro. Una narración que no exige, pero que sí hace que nos paremos a pensar, ya sea por la crítica a la política, el humor en los diálogos o la gran cantidad de homenajes que pueblan las páginas, ya sea el edificio Claremont, los orígenes parecidos a algunos héroes de la editorial rival, nos muestra unos personajes venidos a menos, con dobles caras y moral y que sabe sacarle todo el provecho que pueden dar de sí los superhéroes.
Al dibujo Gary Chaloner, también con poco editado, un extra de Astro City o el homenaje a Will Eisner en su John Law Detective, comenzando con las portadas, en un claro homenaje al maestro Michael Golden, en el interior ya nos vemos tanta definición, maneja bien la narrativa y las perspectivas, dibujo de trazo fino y línea clara, juega la baza de las expresiones en los personajes, incluso a veces nos sorprende con alguna viñeta plagada de detalles.
En definitiva, un relato muy entretenido, que sabe sacar provecho del conocimiento del lector sobre el mundo del tebeo, sobre todo de superhéroes, algo de crítica, sobre todo a la competencia, pero que nos hará pasar un rato entretenido y durante toda la lectura no dejaremos de tener esa sonrisa cómplice.
EDICIÓN
Publicó Ediciones Forum, de la edición original de Marvel Comics, bajo el subsello Epic, The Olimpians #1 y #2. Formato comic-book, en Grapa a un tamaño de 17x26cms, a Color con 96pags y un precio de 550pts